
Actualmente, los cables AV de vídeo compuesto son la interfaz más común en dispositivos audiovisuales. Se trata de interfaces analógicas que constan de tres conectores RCA: amarillo, blanco y rojo. El conector amarillo transmite señales de vídeo, el conector blanco transmite señales de audio del canal izquierdo,...
Actualmente, los cables AV de vídeo compuesto son la interfaz más común en dispositivos audiovisuales. Se trata de interfaces analógicas que constan de tres conectores RCA: amarillo, blanco y rojo. El conector amarillo transmite señales de video, el conector blanco transmite audio del canal izquierdo y el conector rojo transmite audio del canal derecho. El cable AV compuesto proporciona transmisión separada de señales de audio y video, evitando la degradación de la calidad de la imagen causada por interferencias al mezclar audio y video. Sin embargo, dado que la interfaz AV todavía transmite una señal de vídeo mixta de luma/croma (Y/C), el dispositivo de visualización aún necesita realizar la separación de luma/cromina y la decodificación de croma para formar una imagen. Este proceso de mezcla y posterior separación resulta inevitablemente en la pérdida de la señal de color, y las señales de crominancia y luma también tienen una alta probabilidad de interferir entre sí, afectando así la calidad de la imagen de salida final. 75-3 (aproximadamente 100 metros); 75-5 (aproximadamente 300 metros)